Las cercas eléctricas son sistemas de seguridad perimetral diseñadas para proteger un espacio delimitado por un tendido de alambres electrificados. Funcionan de tal manera que detectan el toque o corte de estos alambres por una persona no autorizada, y da aviso por medio de alarmas, sirenas o dispositivos de emergencia. En realidad, las cercas eléctricas son instaladas en espacios donde se requiere mantener a los intrusos alejados, con elementos de disuasión (electricidad) y una barrera física (alambrado).

Estos sistemas de seguridad son diseñados con la instalación de alambres electrificados con alta tensión, que ronda entre los 8000 y los 10 000 voltios, además se manejan con un equipo de control y los dispositivos de alarma que avisan cualquier incidencia. Cuando un intruso toca el alambre o intenta cortarlo, cierra el circuito a tierra, lo cual provoca un choque eléctrico al circular la corriente por su cuerpo. No es letal, pero lo dejará aturdido durante un rato.

Es importante recalcar que la normativa de estos dispositivos de seguridad, indica que el primer alambre electrificado debe estar a 2 metros de altura sobre el nivel del suelo, para evitar accidentes con personas sin intensión de traspasar, ramas u objetos arrastrados por el viento y fauna local.